Bachillerato Técnico es una opción de trabajo.

Como parte de la formación en Bachillerato Técnico Productivo los estudiantes aprenden las técnicas para elaborar productos lácteos de alta calidad. Foto: Carina Acosta / EL TELÉGRAFO.

Club de Periodismo – 08 de abril de 2019 – 00:00.

Como parte de la formación en Bachillerato Técnico Productivo los estudiantes aprenden las técnicas para elaborar productos lácteos de alta calidad. Foto: Carina Acosta / EL TELÉGRAFO La Unidad Educativa Eduardo Salazar Gómez, ubicada en Pifo, apuesta a las tecnologías asociadas a la producción para mejorar la calidad de vida. Belén Torres, alumna del Bachillerato Técnico Productivo en Procesos Lácteos, cree que la adquisición de competencias laborales marca la diferencia al momento de conseguir un trabajo. “Le da seguridad al estudiante y le permite seleccionar un perfil profesional adecuado a nivel superior”. La propuesta de la Unidad Educativa Eduardo Salazar Gómez, ubicada en Pifo (Pichincha), se fundamenta en el principio “aprender haciendo”, que es una ventaja comparativa y competitiva, así como una oportunidad para apostar a la innovación. Algunos ejemplos grafican este paradigma educativo: la elaboración de productos de calidad, como quesos, yogures, postres, leches y helados. Esta experiencia profesional reconoce el aprendizaje de los errores en las prácticas diarias, que junto a la sabiduría de los maestros y compañeros fomenta la práctica de otros valores importantes: la perseverancia, la lucha, la superación y el anhelo de ser mejores para cumplir el adagio: “Hacer lo que a uno le gusta te hace sentir bien”. La propuesta que maneja el Ministerio de Educación en la apertura y fortalecimiento de los bachilleratos técnicos productivos a nivel nacional es una opción original y práctica, porque ofrece a los alumnos del último año de secundaria la oportunidad de continuar su formación profesional en 10 meses. Este período se divide en dos momentos de cinco meses cada uno. El primero de preparación teórico-práctica en el plantel y luego de trabajo práctico en las empresas de acuerdo a los convenios  establecidos. Este proyecto, conocido mundialmente como educación dual, contribuye a la formación técnica en la adquisición de competencias laborales y módulos de formación complementaria para asegurar un aprendizaje integral. De esta manera, la U.E. Eduardo Salazar Gómez cumple con su misión: preparar el talento humano, con orientaciones efectivas que están dirigidas a la producción y productividad, a través de la formación de empresas o emprender su propio negocio, y que tengan como mira una carrera universitaria. (I) 

FUENTE: El Telégrafo